La semana pasada participamos en el Seminario sobre el Bosque Marino de Redeia, un encuentro para compartir conocimiento y acelerar soluciones en conservación y restauración marina.
Hay una idea que para mí merece mucha más atención: la restauración pasiva.
Todo lo que conseguimos que no se destruya gracias a la educación, la concienciación y el cambio de hábitos es, probablemente, la forma más eficiente y económica de restaurar.
Porque restaurar no es solo replantar, recuperar o intervenir.
También es evitar que el daño ocurra.
Y esta reflexión tiene para nosotros un significado especial: Acción Posidonia nace precisamente del #BosqueMarino de Redeia en Pollença. De aquella experiencia hemos seguido aprendiendo, creciendo y construyendo nuevas alianzas para proteger y recuperar las praderas de posidonia.
En la Fundación Ecomar creemos profundamente en esa combinación:
ciencia + educación + colaboración.
La ciencia nos dice qué hacer.
La restauración activa recupera lo perdido.
Y la educación ayuda a conservar lo que todavía tenemos.
Quizá la mejor restauración sea la que nunca llega a ser necesaria.

