Durante muchos años, el Mediterráneo fue literalmente mi terreno de juego.
Hoy sigo pasando buena parte de mi tiempo sobre él y, cada vez más, también debajo de su superficie.
Por eso hay cifras que cuesta leer con distancia.
El pasado 13 de agosto, la temperatura media de la superficie del Mediterráneo alcanzó 28,54 ºC, el valor más alto registrado desde al menos 1940. Y prácticamente todo agosto encadenó récords diarios.
Cuando el mar se calienta, no cambia solo la temperatura.
Cambian los ecosistemas, las especies, la pesca, la costa y nuestra propia seguridad.
Y aquí es donde creo que debemos pasar de la preocupación a la acción.
Desde la Fundación Ecomar, junto a distintos stakeholders científicos, institucionales, sociales y deportivos, llevamos 18 meses trabajando activamente en la restauración de praderas de Posidonia oceanica.
Ya hemos replantado 14.115 fragmentos. 🌱
No resolveremos solos el problema del Mediterráneo. Pero sí podemos contribuir a repararlo, metro a metro.
💙 Conocer. Cuidar. Restaurar.
¿Estamos haciendo lo suficiente para proteger lo que ocurre bajo la superficie?