Amazonas

Científicos del Departamento de Energía de EEUU investigan el papel de la jungla de la Amazonia en el ciclo global del carbono

Washington, 29 ene (EFEverde).- Científicos del Departamento de Energía de Estados Unidos han puesto en marcha una investigación que arrojará luz sobre el papel de la jungla de la Amazonia en el ciclo global del carbono y ayudará a que los científicos detecten causas hasta ahora desconocidas de la mortandad de los árboles.

Los detalles sobre esta investigación, que llevan a cabo Jeffrey Chambers y sus colegas en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, del Departamento de Energía de Estados Unidos, se recogen en un artículo que publica hoy la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Es conocido que las junglas y bosques de la Tierra absorben una gran cantidad de la contaminación con dióxido de carbono emitida a la atmósfera por la actividad de los humanos.

Pero, cuando los árboles mueren por causas naturales tales como los incendios forestales, la sequía o el viento, su descomposición también añade carbono a la atmósfera, por lo cual es importante que se cuantifique la mortandad a fin de entender el papel que las forestas cumplen en el sistema del clima global.

Las forestas tropicales, con árboles de mucha edad, pueden desempeñar un gran papel en este servicio de absorción pero los patrones de mortandad de esas junglas no son bien conocidos.

Jeffrey Chambers y sus colegas en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, del Departamento de Energía de Estados Unidos, han diseñado un método analítico que combina las imágenes tomadas desde satélites, simulacros en computadora y un laborioso trabajo de terreno que ayudan a que los investigadores detecten los patrones y tendencias en la mortandad de las forestas.

Entender el proceso

“Una cuarta parte de las emisiones de dióxido de carbono van a los ecosistemas terrestres, pero los detalles de esos procesos y cómo responderán al cambio climático no se comprenden de manera adecuada, particularmente en lo referido a las forestas tropicales”, dijo Chambers.

Chambers, en colaboración con Robinson Negrón Juárez, en la Universidad Tulane, el Instituto nacional de Investigaciones de la Amazonia, de Brasil, y otros colegas estudiaron una sección de la Amazonia central, de unos 1.600 kilómetros cuadrados cerca de Manaus, Brasil.

Combinando las imágenes tomadas por el satélite Landsat a lo largo de un período de 20 años con las observaciones en el terreno encontraron que del 9,1 al 16,9 % de la mortandad de los árboles no figuraba en los análisis de junglas más convencionales.

Esto equivale a más de medio millón de árboles muertos cada año que, antes, se contabilizaron en los estudios de esta región, y que era necesario incluir en los cálculos del carbono de la foresta.

“Si estos resultados se sustentan para la mayoría de las forestas tropicales eso indicaría que hemos perdido la cuenta de parte de la mortandad y, como resultado, la contribución de estas forestas a la radicación neta podría ser menor que la indicada por estudios anteriores”, dijo Chambers.

“Una jungla antigua tiene un mosaico de secciones que hacen cosas diferentes”, añadió. “Si uno quiere comprender el comportamiento promedio de ese sistema es necesario tomar muestras de una escala espacial mucho más grande sobre intervalos más largos.

Periódicamente la Amazonia recibe el embate de tormentas con vientos que pueden alcanzar a los 275 kilómetros por hora. Esas tormentas pueden derribar muchas hectáreas de foresta.

Chambers y su equipo han podido compilar un panorama más acertado de cómo las tormentas afectan a las junglas.

Para hacerlo los científicos observaron las imágenes de satélite antes y después de la tormenta y distinguieron cambios en la reflectividad de la foresta lo cual, suponen, se debe al daño en la cubierta forestal.

Luego los investigadores fueron al terreno de algunos de esos impactos de la tormenta y contaron los árboles derribados. Observando las imágenes de satélite pixel por pixel (cada pixel equivale a 900 metros cuadrados) y cotejando las imágenes con las observaciones en el terreno pudieron hacer un mapa detallado de la mortandad en todo el paisaje. EFEverde

Fuente: EFEverde

La Amazonía perdió 1.206 kilómetros cuadrados de selva en cuatro meses


Río de Janeiro, 26 dic (EFEverde).- La Amazonía brasileña perdió un total de 1.206 kilómetros cuadrados de selvas entre los pasados agosto y noviembre, según un estudio basado en datos oficiales y divulgado hoy por una organización no gubernamental.


La medición fue realizada por el Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonía (Imazon), según imágenes de satélites del Gobierno, sostiene que la deforestación en el período analizado supera en un 129 % a la registrada entre agosto y noviembre de 2011, cuando desaparecieron 527 kilómetros cuadrados de selvas.

La deforestación y las obras públicas, entre los motivos

Heron Martins, investigador de Imazon responsable del trabajo, dijo que una de las causas recurrentes de estos aumentos de la tasa de deforestación es la actividad agropecuaria, pero indicó que, en algunas zonas, se ha comprobado que el desarrollo de grandes obras públicas contribuye a agravar la pérdida de cobertura vegetal. 
En ese sentido, citó las obras para la construcción de cinco represas hidroeléctricas que están en pleno desarrollo en diversas regiones de la Amazonía brasileña.

Falta control en las actividades madereras

También dijo que persisten las deficiencias de fiscalización de la actividad de madereras ilegales, que hasta han se han beneficiado con la construcción o asfaltado de diversas carreteras, sobre todo en el estado amazónico de Pará. 
”El asfalto en sí no es el problema, pero obras de esa naturaleza sin la debida fiscalización acaban facilitando el acceso de aquellos que viven de la deforestación y la tala ilegal”, afirmó Martins. EFEverde 
ed/mcd

Fuente: EFEverde