Entrevista a Theresa Zabell en La Razón

Theresa Zabell: “Durante el confinamiento por el COVID19, es el momento de parar y reflexionar sobre la mejor manera de ayudar a salvar nuestro planeta Tierra”

Laura Negro Ferrari._ Theresa Zabell lo ha conseguido todo en el deporte. Cinco campeonatos del mundo o tres europeos de vela se encuentran en su largo palmarés. De su pasión por el mar nació la fundación conservacionista Ecomar, que cumple ahora 20 años. Este momento de ‘impasse’ que está viviendo el mundo es un buen momento, dice, para redefinir la relación de la sociedad con la Naturaleza.

Ganar dos medallas de oro olímpicas, cinco campeonatos del mundo y tres europeos en vela la convirtieron en la mejor regatista española de la década de los 90. Pero su amor por el mar iba más allá de las competiciones. Pionera en el cuidado de los océanos, Theresa Zabell creó la Fundación Ecomar en 1999, cuando en España asuntos como reciclar, reutilizar o reducir la utilización del plástico todavía no eran muy populares. Theresa vio la gran necesidad de concienciar a los más pequeños en el cuidado del medio ambiente. En esta tarea lleva inmersa 20 años y continúa con la misma ilusión que el primer día. A pesar de la pandemia del COVID19, la Fundación Ecomar sigue más activa que nunca, dando gran peso a la educación durante el confinamiento.

¿Se puede sacar alguna enseñanza positiva de esta crisis que estamos viviendo por la pandemia del coronavirus?

La verdad es que estamos viviendo una situación desconocida y sin precedentes pero siempre hay cosas que aprender. En España la solidaridad en momentos difíciles es uno de nuestros mayores activos y, con el coronavirus, no se podría quedar en casa. Las familias están teniendo la oportunidad de compartir más tiempo juntos y dedicar tiempo a hacer todo tipo de cosas que normalmente, por la rutina frenética en la que estamos envueltos, no podemos.

¿Cómo afectará en un futuro esta crisis al medio ambiente?

Espero que positivamente. Uno de los grandes retos del cuidado del medioambiente es reducir nuestra huella. Al viajar tanto y con nuestros desplazamientos diarios emitimos mucho CO2. A esto le podemos sumar algunas malas prácticas que llevamos a cabo, como utilizar muchos envases de un solo uso, fomentados por la falta de tiempo. Es el momento de parar y reflexionar sobre la mejor manera de ayudar a salvar nuestro planeta Tierra.

¿Qué papel juegan los océanos en la reducción de las emisiones -de CO2?

Un papel fundamental. Los océanos son fuente de vida y de regeneración. El dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero y la principal causa de acidificación de los océanos ya que se disuelve en el agua generando ácido carbónico. Nuestros mares están heridos no solo por los efectos naturales sino por los efectos humanos: estamos rompiendo el equilibrio tan fundamental de nuestros mares y océanos con la sobre pesca, por ejemplo.

La fundación Ecomar ha cumplido 20 años ¿cuáles han sido sus mayores logros?

Nuestro principal logro ha sido la concienciación de miles de niños en que hay que cuidar nuestro planeta. Hemos recogido muchas toneladas de residuos de nuestras costas, pero no se trata solo de limpiar, se trata de inculcar la educación para no ensuciar. Siempre decimos que mucho más importantes que las más de 10 toneladas de residuos que retiramos de las costas cada año, es el mensaje de concienciación que estos niños se llevan a sus casas y comparten con sus familias, multiplicando así por cuatro la repercusión. Estamos muy orgullosos del trabajo que hemos hecho durante nuestros primeros 20 años y también de ver cómo hemos sido ejemplo para tantas otras asociaciones que se han apuntado a realizar limpiezas de playas, nosotros somos mas ambiciosos, creemos que la solución comienza mucho antes y nuestros programas están ideados bajo esa premisa.

La situación de los océanos ¿es peor ahora que cuando empezó?

Yo diría que sí aunque no es un problema nuevo. Recuerdo recoger residuos del mar desde que empecé a navegar siendo una niña. No entendía entonces cómo el mar podía estar así y que nadie hiciera nada… Ahora al menos hemos alcanzado una conciencia social de que es un problema grave.

¿No cree que la juventud está más comprometida con todo el fenómeno Greta Thumberg?

Los jóvenes son conscientes de que hay un problema y que se tienen que implicar. Ahora el reto está en ayudarles a comprender qué es lo que tienen que hacer para contribuir a la mejora del planeta, cómo pueden y deben actuar. Greta ha conseguido que muchos jóvenes se identifiquen con el problema medioambiental. Ahora hay que procurar que estos adolescentes se impliquen actualmente en acciones necesarias para conseguir el cambio a mejor, demostrándoles lo malo y lo bueno de cada situación, dejando de lado la lucha política contra el cambio climático.

Los problemas son muchos, la isla de plástico del pacífico, los millones de plásticos en el mar, ¿cree que todo esto tiene solución?

Ya se están tomando medidas. Un chaval holandés, Boyan Slat, ideó un sistema que ya se ha puesto en práctica para reducir las islas de plástico. Curiosamente este chico que ha actuado buscando soluciones, no es muy conocido entre los jóvenes. De todas formas vivimos en un mundo curioso, sabemos más de la superficie de la luna que del fondo de los océanos. Si hubiésemos invertido más en conocer nuestro planeta, quizás también tendríamos más alternativas para solucionar estos problemas. Otro tema es que hemos sido capaces de fabricar unos materiales tan buenos que no se destruyen, solo se rompen en partículas cada vez más pequeñas. Y el problema es por una razón u otra, han ido a parar al mar, que es el destino final de todos los residuos a los que no les damos el tratamiento correcto. Nosotros siempre decimos que hay que ¨cerrar el grifo¨ de todo lo que llega a nuestros mares. De ahí que le demos tanta importancia a la concienciación.

¿Por eso tan importante concienciar?¿Todavía no lo estamos del todo?

No del todo. Hay dos generaciones que jamás han reciclado y que eso del medio ambiente les queda bastante lejos. Los niños son la base en la que se sustentan las garantías medioambientales y por eso trabajamos con ellos, los adultos del futuro, que en edades receptivas aprenden la lección a través de una experiencia Ecomar y se les queda grabado para siempre. Nuestros primeros participantes en 1998 ahora tendrán unos 30 años y muchos de ellos nos transmiten la necesidad de seguir trabajando con los niños ya que ellos aprendieron una lección vital para la vida.

Las conclusiones del último gran acontecimiento sobre Cambio Climático, la cumbre del clima, fueron poco ambiciosas para algunos, ¿podríamos decir que son decepcionantes?

No me gusta utilizar la palabra decepcionante ya que por costumbre suelo pensar en positivo. Lo cierto es que la cumbre después de haber hecho mucho ruido, muchas horas de conferencias y conversaciones de todo tipo, las conclusiones se han quedado cortas ya que aspirábamos a más. Por otro lado, por poco que se haya avanzado ya es un logro porque la realidad es que tenemos un planeta enfermo y en materia medioambiental nunca es bastante lo que podemos hacer. Prefiero pensar que poco a poco iremos saneando nuestros mares a base de concienciar, como en Ecomar llevamos haciendo ya más de 20 años, para que no se sigan ensuciando.

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