Notas de Prensa

Tragsa y Ecomar regeneran las dunas de la Playa norte de Peñíscola

 

La reforestación y la regeneración de las dunas no es algo nuevo para el Grupo Tragsa: desde hace 40 años, de la mano del Ministerio de Medio Ambiente, la empresa lleva a cabo plantaciones de especies autóctonas en lugares deteriorados por los temporales, los incendios o por la actividad del hombre. Sin embargo, este sábado la replantación ha tenido dos características que la han hecho distinta a las demás: ha contado con la participación de los más pequeños, y se ha realizado de forma solidaria.

La Fundación Ecomar y los voluntarios del Grupo Tragsa, pequeños y mayores, se han acercado esta mañana a la Playa Norte de Peñíscola, donde las dunas habían perdido gran parte de su vegetación. Estas formaciones de arena cumplen una función fundamental en las costas, ya que son una barrera natural contra los efectos de los temporales y las plantas que crecen en ellas las hacen más resistentes al viento y la erosión.

Alrededor de cien voluntarios de todas las edades han acudido a la Playa Norte equipados con kits de plantación y 2000 plantas, todo ello donado por el Grupo Tragsa.  Entre las especies que se han plantado se incluyen las conocidas como grama de arena (Elymus farctus), el carretón de playa (Medicago marina), o el cuernecillo de mar (Lotus creticus). Haciendo uso de la pala y la regadera los participantes han devuelto el valor natural a los 1.500 metros cuadrados que necesitaban la intervención, y han recibido una pequeña explicación de los monitores de Ecomar sobre la importancia de la conservación de las dunas y su flora.

La importancia de los ecosistemas dunares

Estas formaciones de arena son la separación natural entre el territorio continental y el marino. Como la mayor parte de los ecosistemas costeros son muy frágiles, y han sufrido presiones muy fuertes en las últimas décadas a causa del avance del turismo y la construcción. Theresa Zabell, medallista olímpica y presidenta de la Fundación Ecomar, recuerda que “lo único de lo que no nos podemos librar nunca es nuestro cuerpo y del planeta en el que vivimos, y por eso tenemos que cuidarlos a los dos muy bien”. Ha querido agradecer a los niños y a los adultos su participación en una actividad tan importante y ha destacado la importancia del trabajo de voluntariado, fundamental “porque estáis haciendo algo para vosotros, pero también para los demás: para vuestros pueblos y ciudades, y hoy para Peñíscola”.

El Delegado de Medio Ambiente del Ayuntamiento de este municipio castellonense, Alfonso López Ojea, también ha querido agradecer a Ecomar y a Tragsa el que hayan elegido la localidad para celebrar esta actividad. Las dunas costeras suponen un capital natural muy valioso que es importante conservar, y su progresiva desaparición implica problemas medioambientales y climáticos, además de la pérdida de ecosistemas de gran valor. Por ello, el Grupo Tragsa y Ecomar han organizado una actividad que no sólo devuelve la vida a las dunas, sino que ayuda a implicar a los más pequeños en la conservación del medio ambiente.