Doha

Doha aprueba la extensión de Kioto hasta 2020 y pocos avances en financiación

Doha, 8 dic (EFEverde).- La Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático concluyó hoy en Doha con el acuerdo de extender el periodo de compromiso del Protocolo de Kioto hasta el 31 de diciembre de 2020, del que se desvincularon algunos países, y escasos avances en el Fondo Verde para el Clima.

Después de 24 horas de negociaciones, los casi 200 países representados en la capital catarí lograron un resultado que la secretaria general de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), Christiana Figueres, calificó de “histórico” y las organizaciones no gubernamentales de “fracaso”.

De la XVIII Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP18), sale renovado el Protocolo de Kioto, aunque no cuenta con grandes potencias como Japón, Rusia, Canadá y Nueva Zelanda. Tampoco se ha sumado Estados Unidos, que nunca llegó a ratificarlo.

Estas ausencias implican que los países que se han comprometido a reducir su emisiones durante el segundo periodo de Kioto, con los de la Unión Europea, Australia, Noruega y Suiza a la cabeza, generan poco más del 15 % del total de emisiones contaminantes mundiales. En una rueda de prensa, Figueres alabó el acuerdo aunque pidió “más voluntad política”.

“Tenemos la tecnología y las finanzas y la ventana de los dos grados centígrados (de aumento en las temperaturas globales) se está cerrando sobre nosotros”, insistió.

La delegación española, encabezada por el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, consideró que el resultado “sienta las bases de una acción contra el cambio climático más fuerte y ambiciosa en el corto plazo y cumple con el objetivo de hacer efectivo el segundo periodo de compromiso a partir del 1 de enero de 2013”.

Las ONG, agrupadas en la Red de Acción Climática, lamentaron que no se haya conseguido un compromiso por parte de los países desarrollados para aumentar la financiación para el clima hasta alcanzar los 100.000 millones de dólares en 2020.

El texto aprobado hace referencia al superávit de emisiones del primer período de compromiso de Kioto, que expira este año, por lo que Australia no comprará derechos de emisión arrastrados del citado período de compromiso.

Respecto a la Unión Europea (UE), se menciona que en su paquete energía-clima para el cumplimiento de sus objetivos de reducción de emisiones para el período 2013-2020 no está permitido el uso de estos excedentes.

El acuerdo establece un mecanismo para que cada país examine sus objetivos de reducción de emisiones antes de 2014, con el objetivo de que estos sean más ambiciosos. Además, se reafirma el compromiso, ya alcanzado en la cumbre de Durban (Sudáfrica), de adoptar un protocolo internacional jurídicamente vinculante en 2015, para que entre en vigor en 2020, al término del segundo periodo de Kioto.

La delegación de la UE se congratuló de los acuerdos alcanzados, que permitirán aplicar el Protocolo de Kioto en solo tres semanas, pero insistió en la necesidad de avanzar en la financiación.
Aunque el acuerdo de Doha presiona a los países desarrollados a anunciar nuevas ayudas financieras para la lucha contra el cambio climático, las condiciona a las circunstancias económicas.

El texto da un impulso al Fondo Verde para el Clima y se propone que las ayudas a largo plazo de los países desarrollados alcancen los 100.000 millones de dólares al año antes de 2020, algo que se espera se concrete en la cumbre de Varsovia en 2013. Las partes avanzaron también en la creación de un fondo para que los países en desarrollo afronten los gastos derivados de las pérdidas y daños causados por el cambio climático.

Sobre estos aspectos, en nombre de los pequeños estados isla, el portavoz de Nauru (estado de Micronesia, en el Pacífico), incidió en la importancia de la financiación para mitigación y adaptación, y advirtió de que si esto no se consigue el año que viene “estos estados desaparecerán”. EFE

Fuente: EFEverde

Las grandes fortunas y las políticas del clima

Doha, 4 dic (EFEverde).- Las grandes fortunas influyen en las negociaciones sobre cambio climático, afirmó hoy la ONG Foro Internacional sobre Globalización (FIG), según la cual en EEUU los principales magnates son responsables del bloqueo de las políticas medioambientales.

“La concentración extrema de poder contribuye al bloqueo de las negociaciones sobre cambio climático”, declaró en una rueda de prensa el director ejecutivo del FIG, Victor Menotti, al presentar un informe sobre el tema en Doha, donde se celebra la conferencia sobre cambio climático de la ONU.

En el estudio “Las caras detrás de la crisis global: multimillonarios estadounidenses del carbono y el estancamiento del clima en la ONU”, esta ONG señala a los principales multimillonarios estadounidenses como responsables del bloqueo de las medidas sobre el clima en EEUU.

FIG

El FIG es una alianza de sesenta activistas, intelectuales, economistas, investigadores y escritores que representan a sesenta organizaciones en veinticinco países, cuyo objetivo es llamar la atención sobre el problema de la globalización económica.

Menotti subrayó hoy que “EEUU está considerado como el mayor obstáculo para los compromisos multilaterales significativos para reducir los gases de efecto invernadero que causan peligrosas alteraciones climáticas”.

El informe se refiere en particular a los empresarios Charles y David Koch, propietarios del conglomerado industrial Koch Industries, con gran influencia en la política climática del país, que, según FIG, han contribuido a paralizar las negociaciones en las Naciones Unidas.

También explica cómo las contribuciones de campaña de los Koch y sus esfuerzos por detener el cambio de subsidios a los combustibles fósiles han contribuido a frenar cualquier avance serio en la política climática en EEUU. “El resultado es un callejón sin salida frente a la crisis global, ya que EEUU es la nación indispensable para la acción”, añadió Menotti.

Los mayores inversores en combustibles fósiles

El documento del FIG es una continuación al de 2011, “La oligarquía: los multimillonarios que se benefician de la crisis climática actual”, hecho público durante la cumbre sobre el clima celebrada el año pasado en Durban (Sudáfrica) y que dio a conocer a las 50 personas más ricas que más invierten en combustibles fósiles.

“Para conseguir un acuerdo en la ONU son necesarios cambios sustanciales en la dinámica interna de Estados Unidos y limitar la influencia de las fortunas privadas, así como establecer normas más estrictas sobre la contaminación de las centrales”, insistió hoy Menotti.

El responsable del FIG agregó que la Conferencia del Clima de la ONU en Doha entra en su última semana y los negociadores de Estados Unidos aún no han presentado ningún compromiso ambicioso para reducir las emisiones.

Sin embargo, defienden un “nuevo paradigma de las promesas voluntarias que está muy lejos de mantener por debajo del acordado aumento de 2 grados centígrados las temperaturas globales”, lamentó. EFEverde

Fuente: EFEverde

Ban Ki-moon insta en Doha a un compromiso global para reducir emisiones

Doha, 4 dic (EFEverde).- El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, instó hoy a los delegados de los 190 países reunidos en Doha a llegar a un compromiso y tomar acciones urgentes para reducir las emisiones contaminantes.

Durante su comparecencia en la cumbre mundial de la ONU sobre cambio climático (COP18), Ban subrayó que los presentes en la capital catarí tienen la responsabilidad de mantener el impulso “pacientemente construido” en las reuniones anteriores.

“Todas las regiones tienen un papel que jugar en resolver la crisis climática”, dijo el secretario general de la ONU, quien apuntó la necesidad de “actuar con urgencia y un propósito claro”.
Ban expresó su esperanza de que los gobiernos demuestren que “los acuerdos jurídicamente vinculantes están en camino” para reducir las emisiones y pidió la adopción de un segundo periodo de compromiso del protocolo de Kioto. “Demostremos a las generaciones futuras que tenemos la visión para saber dónde necesitamos ir y la sabiduría para llegar allí”, agregó.

El secretario general de la ONU indicó que la lucha contra el cambio climático es “una carrera contra reloj” y que esta situación tiene consecuencias para todos los seres humanos, ricos y pobres. En este sentido, el emir de Catar, Hamad bin Jalifa al Zani, dijo que el cambio climático tiene un “impacto peligroso” en todos los aspectos de la vida.

También coincidió con el secretario general de la ONU en que las resoluciones de la conferencia de Doha “determinarán el legado a las generaciones futuras”. “Ningún país puede encontrar un refugio en el aislamiento”, dijo Al Zani, quien hizo un llamamiento a los países desarrollados a buscar soluciones y reducir las emisiones.

El emir aprovechó para describir las medidas que Catar está desarrollando para reducir el impacto de la economía sobre el medio ambiente. “Catar ha prestado gran atención a la sostenibilidad a largo plazo”, aseguró, al tiempo que indicó que su país ha reducido las emisiones de dióxido de carbono, invertido en energía solar y aumentado el reciclaje.

Todos los oradores en la sesión hicieron hincapié en la magnitud del desafío que representa el cambio climático y pidieron esfuerzos conjuntos a los países para reducir las emisiones y encontrar soluciones.

Entre ellos, la secretaria general de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, Christiana Figueres, señaló que hay una necesidad urgente de tomar medidas ambiciosas.
“Los resultados de esta conferencia deben cambiar a largo plazo la cara de las medidas de adaptación y mitigación y trazar el curso de los próximos años”, afirmó.

Por ello, insistió en que Doha necesita asegurarse de que existe un acuerdo sobre el Protocolo de Kioto – el único tratado existente sobre reducción de emisiones, que expira a finales de este año- y para mantener la financiación climática. EFE

Fuente: EFEverde