Ballenas

Fósiles de ballenas en el desierto de Atacama

ballenas1El cementerio de ballenas con fósiles de hace entre 6 y 9 millones de años de antigüedad que se encontró en 2010 en el desierto de Atacama, en el norte de Chile, debe su formación a las toxinas emitidas por las algas, que envenenaron y mataron a los animales y acabaron varados en la costa.

Así lo explica un estudio de científicos estadounidenses, chilenos y brasileños que publica hoy la revista “Proceedings of the Royal Society B” y que resuelve el misterio de la muerte repentina en el mar de estos mamíferos en Atacama, en un espacio denominado Cerro Ballena, según un comunicado del Instituto Smithsonian. Los obreros que trabajaban en la ampliación de una carretera descubrieron en 2010 los esqueletos de más de 40 animales vertebrados marinos de 10 especies distintas, principalmente ballenas, pero también papardas, focas y perezosos acuáticos. La orientación y la condición de los esqueletos indicaban una muerte en el mar, aunque lo que más intrigó al equipo científico que los examinaron fue la forma en que estaban acomodados los cuerpos: en cuatro capas separadas, lo que reflejaba cuatro varamientos diferentes a lo largo de entre 10.000 y 16.000 años.

Tras su investigación, los científicos concluyen que la causa más probable de su muerte es que comieran o inhalaran las toxinas generadas por las algas nocivas a finales del Mioceno (5 a 11 millones de años atrás).

Después, los cuerpos de los animales muertos flotaron hacia la costa y quedaron enterrados por la arena.

Las mareas de algas nocivas son comunes a lo largo de las costas de los continentes y aumentan con ciertos nutrientes vitales, como el hierro, que se liberan durante la erosión y son transportados por los ríos hacia el océano.

Debido a que los Andes son montañas ricas en hierro, la escorrentía que se produjo a lo largo de la costa oeste de América del Sur durante más de 20 millones de años proporcionó las condiciones ideales para la formación de estas acumulaciones, conocidas como llamadas flores de algas nocivas.

Nicholas Pyenson, paleontólogo del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian y autor principal de la investigación, afirmó que sólo las algas tóxicas podían ser la causa común de cuatro varamientos diferentes con condiciones similares.

“Algunos ejemplos modernos proporcionan excelentes analogías de los patrones de Cerro Ballena, en particular, uno de finales de los 1980 en el que más de una docena de ballenas jorobadas llegaron a las orillas del Cabo Cod, sin signos de trauma, pero enfermas por la ingesta de caballa cargada de toxinas de las mareas rojas”, abundó.

Los científicos estiman de un modo conservador que el área de Cerro Ballena preserva varios cientos de esqueletos de mamíferos marinos fósiles que esperan ser descubiertos.

Investigadores de la Universidad de Chile en Santiago que han colaborado en este estudio trabajan para crear una estación de investigación en Cerro Ballena para que los fósiles que aún están cubiertos por sedimentos puedan ser protegidos.

Los fósiles objeto de esta investigación fueron trasladados a museos de las ciudades chilenas de Caldera y Santiago después de ser desenterrados y el Smithsonian ofrece en su página web imágenes tridimensionales de los fósiles y las canteras de excavación. EFEverde

 

Australia pide “cordura” durante la temporada de caza de ballenas

Sídney (Australia), 21 dic (EFEverde).- Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y los Países Bajos instaron a los ecologistas a adoptar una actitud responsable durante la próxima temporada de caza de ballenas en la Antártida, según un comunicado divulgado hoy por el Gobierno neozelandés.

Los cuatro países condenaron cualquier tipo de acción que ponga en peligro la vida humana y reiteraron sus peticiones para que no se violen las regulaciones internacionales y se eviten eventuales muertes y lesiones de miembros de la tripulación de los balleneros o de las organizaciones ecologistas.

“Respetamos el derecho a las protestas pacíficas, incluso en alta mar. Pero condenamos un comportamiento ilegal o peligroso de cualquiera de las partes en el océano Antártico o en cualquier otro lugar. Estamos preparados para afrontar cualquier actividad ilegal de acuerdo a las leyes internacionales y domésticas”, advirtieron.

Las cuatro naciones enfatizaron que se oponen a la caza comercial de ballenas, incluso las llamadas capturas “científicas”, especialmente en el santuario del Mar del Sur establecido por la Comisión Internacional Ballenera y subrayaron su compromiso con los esfuerzos para recuperar a la población de cetáceos.

“Técnicas letales de investigación no son necesarias en la conservación y gestión moderna de ballenas”, aseveraron los cuatro gobiernos en el comunicado.

Denuncia contra Sea Shepherd

A principios de diciembre, una organización vinculada al Gobierno japonés dedicada a la llamada “caza científica de ballenas” presentó una demanda ante un tribunal de Estados Unidos para que el grupo ecologista Sea Shepherd deje de interrumpir sus actividades.

El pasado verano austral, Sea Shepherd obligó en marzo a la flotilla japonesa a interrumpir la temporada de caza tras un enfrentamiento en aguas de la Antártida.

Además, en 2011 Japón, que suele capturar cetáceos durante el verano austral, suspendió dos meses antes de lo previsto la caza de ballenas en el Océano Antártico debido al acoso de Sea Shepherd, que en los últimos años ha llevado a cabo abordajes, lanzamiento de ácidos corrosivos o encadenamientos de sus activistas a los balleneros japoneses.

El país asiático abandonó la caza de ballenas en 1986 tras una moratoria internacional, aunque la retomó en 1987 tras alegar motivos científicos y comenzó a efectuar expediciones a la Antártida en nombre del Instituto de Investigación de Cetáceos. EFEverde

Fuente: EFEverde

“Los Simpson” pagan un barco que luchará contra la caza de ballenas

Sídney (Australia), 11 dic (EFEverde).- Un ex ballenero japonés, pagado por la serie de televisión “Los Simpson”,  atracó hoy en la ciudad australiana de Hobart listo para unirse a la organización ecologista Sea Shepherd en su campaña anual contra la caza nipona de ballenas en la Antártida, informaron medios locales.

El barco de 56 metros, bautizado como “Sam Simon” en honor a uno de los coproductores de la serie de televisión “The Simpson” que pagó la adquisición de la nave, solía operar en las aguas del noroeste del Pacífico como parte de las investigaciones científicas balleneras del gobierno japonés, según la cadena australiana ABC.

Este barco se unirá a la flotilla de Sea Shepherd integrada por el “Steve Irwin”, el “Bob Barker” y el “Brigitte Bardot” para intentar boicotear la caza anual de ballenas de Japón en el verano austral, que se prevé comenzará en enero próximo.

El líder de Sea Shepherd, el capitán Paul Watson, dijo a la ABC que espera que de una vez por todas se ponga fin a la caza de ballenas en la Antártida y que el objetivo de la organización ecologista es que Japón no logre capturar ni una sola ballena. “El año pasado ellos solo pudieron capturar el 26 por ciento de su cuota y el año anterior el 17 por ciento. A esta operación le hemos llamado operación cero tolerancia”, dijo Watson a la ABC.

Interrumpieron la caza en la Antártida

Durante el pasado verano austral, “Sea Sheperd” obligó en marzo a la flotilla japonesa a interrumpir la temporada de caza tras un enfrentamiento en aguas de la Antártida. Además, en 2011 Japón suspendió dos meses antes de lo previsto la captura de cetáceos en el Océano Antártico debido al acoso de Sea Shepherd, que en los últimos años ha llevado a cabo abordajes, lanzamiento de ácidos corrosivos o encadenamientos de sus activistas a los balleneros japoneses.

El país asiático abandonó la caza de ballenas en 1986 tras una moratoria internacional, aunque la retomó en 1987 tras alegar motivos científicos y comenzó a efectuar expediciones a la Antártida en nombre del Instituto de Investigación de Cetáceos.EFEverde

 

Fuente: EFEverde